@Sigfox: ¿Cuáles son las 10 cosas clave que hacen que una ciudad sea inteligente? #WeNeedSigfox

“Después de Mobile World Congress y de IoT World a principios de este año, hubo un montón de rumores sobre el 5G, movilidad inteligente, IoT general y ciudades inteligentes. Se siente como que estamos entrando en el futuro, y la emoción es apetecible. Desafortunadamente, hay muchos soldados en el campo de batalla sin un plan.

Las ciudades inteligentes necesitan un marco de orquestación. Las ciudades inteligentes del mañana requieren más que simplemente desplegar conectividad, sensores y dispositivos. El incrementalismo no servirá bien a las ciudades. La prospectiva y la planificación son necesarias para construir ciudades verdaderamente inteligentes. Aquí hay 10 elementos clave que se requieren las ciudades para ser verdaderamente inteligentes y para la comprensión de cualquier iniciativa en el contexto.

# 1: Conectividad ubicua

Es difícil para una ciudad ser inteligente sin comunicaciones inalámbricas redundantes, de alta velocidad y baja latencia. Es por eso que el 5G tiene tanta atención y es tan emocionante.

Para que el 5G sea eficaz al máximo, la estrategia de despliegue debe acercar 5G a la “acción” en lugar de una gran cantidad de 4G en la actualidad. Para apoyar la toma de decisiones en tiempo real para vehículos autónomos, por ejemplo, el 5G necesita vivir en las calles. Tiene que ser emparejado directamente con cámaras de vigilancia, sensores y procesamiento que pueden, sin un nanosegundo de retraso, soportar vehículos de alta velocidad en movimiento.

Las arquitecturas de ciudades inteligentes también deben incluir el acceso inalámbrico de baja potencia (LPWA) que admite dispositivos con limitación de energía. Para cosas como los dispositivos alimentados por baterías que flotan en pozos que reportan el nivel de agua una vez al día, en tales escenarios un protocolo de comunicación de energía eficiente es primordial.

# 2: Energía resistente y avanzada 

Las soluciones inteligentes de la ciudad exigen redes de energía avanzadas que sean sostenibles, seguras, dinámicas y resistentes. No se puede otorgar a una ciudad el nombre de “inteligente” sin energía resiliente y avanzada. Considera esto. No hay un ingeniero de TI en el planeta que construiría un centro de datos sin un SAI (fuente de alimentación ininterrumpida) y energía de respaldo. ¿Por qué planificaríamos algo menor con una infraestructura urbana de alto valor? Si las comunicaciones y los sistemas de inteligencia sólo están disponibles cuando la red está lista, fallamos a los ciudadanos durante las catástrofes y eventos extraordinarios, cuando lo que más necesitan es servicios.

# 3: Seguridad y privacidad 

Debemos integrar la seguridad en las plataformas inteligentes de la ciudad desde el principio, no como una idea posterior. Las soluciones inseguras no son aceptables. Los protocolos de acceso y las comunicaciones requieren una avanzada arquitectura de seguridad que evite los agentes maliciosos. Las anulaciones y las rutas obligatorias de actualización también deben incorporarse a la arquitectura para prevenir y mitigar los impactos de los ciberataques. La seguridad es más que proteger sistemas y lugares; también se trata de proteger la privacidad de los ciudadanos que pasan cerca del equipo de la ciudad. Las soluciones inteligentes deben respetar a los ciudadanos.

# 4: Sensores y medición

La captura de datos ha sido durante mucho tiempo un foco importante del trabajo inteligente en la ciudad. Las ciudades inteligentes están instrumentando literalmente todo lo posible, añadiendo continuamente nuevas capacidades de captura de datos. Clima, dirección e intensidad del viento, temperatura y condiciones de la superficie de la carretera, calidad del aire, radiación, contaminantes, tráfico peatonal, tráfico de vehículos, fauna, humedad del suelo, contaminación acústica, niveles de luz, polen, calidad del agua, niveles de agua, vibración, inclinación, aguas residuales. Las velocidades de flujo, la presión de la válvula y las cámaras son algunos tipos de datos que recogen los dispositivos inteligentes de la ciudad. Pero los datos por sí solos no son suficientes para hacer una ciudad inteligente. Smart requiere una arquitectura de niveles correspondiente para procesar esos datos y actuar sobre las conclusiones derivadas.

# 5: Bordillo de cálculo

En las ciudades de mañana, vamos a tratar con volúmenes de datos y la necesidad de velocidad de decisión, que no permitirá enviar todo de vuelta al procesamiento centralizado en la nube. Las cosas se moverán demasiado rápido para que los proverbiales soldados esperen al comando central para que les digan cuándo disparar. Basta pensar en el dinamismo que se necesita para los vehículos autónomos y los drones, por ejemplo.

Los sistemas municipales no pueden ser desplegados como un conjunto de nodos mudos atados a un núcleo inteligente. Debemos construir nodos de alto valor con recursos de procesamiento locales que operen de forma transparente como un participante en niveles dentro de una red distribuida. Nuestra infraestructura municipal también debe unirse en un increíble y tejido distribuido de procesamiento: un sistema extendido, “vivo”, conectado y rico en datos. Para apoyar las decisiones en tiempo real, de baja latencia y eficientes en red, necesarias para la gestión dinámica del tráfico, la realidad aumentada y más allá, las ciudades inteligentes necesitan desplegar potencia computacional en ubicaciones clave y nodos: centros de datos en la acera.

# 6: Almacenamiento en la acera y almacenamiento en caché

El almacenamiento va de la mano con el cálculo. Para ser inteligente, las ciudades también necesitan desplegar el almacenamiento en los mismos bordes de nuestra infraestructura de comunicaciones como parte de una red de almacenamiento y almacenamiento en caché.

Los volúmenes inmensos de datos que acumularemos cada minuto requerirán el emparejamiento con el almacenaje local para evitar la congestión innecesaria, paralizante de la red. Considera esto. Se prevé que cada vehículo autónomo genere aproximadamente 4 TB de datos diarios. Más allá de los vehículos, el vídeo de alta definición de múltiples cámaras en miles de nodos a través de una ciudad a los centros de nube será impráctico.

En su lugar, el almacenamiento local puede emparejarse con el procesamiento local para extraer dinámicamente información e identificar datos para la retención o para retransmitir a los recursos de la nube. El almacenamiento en caché también es importante para la entrega de contenido de próxima generación. La realidad aumentada y virtual no puede soportar latencia en la entrega de activos. Los activos multimedia para este contenido inmersivo deben estar disponibles instantáneamente para que estas capacidades estén disponibles de manera confiable en toda la ciudad.

En resumen, las ciudades inteligentes deben desarrollar arquitecturas que amplíen la capacidad de almacenamiento a la acera. Deben evolucionar para incorporar arrays de almacenamiento altamente distribuidos y dinámicos embebidos en toda la ciudad.

# 7: Mantenimiento y actualización del hardware

Incluso las mentes más brillantes fracasan en conseguir que todo en sistemas complejos sea 100% correctos la primera vez. Por lo tanto, la infraestructura urbana inteligente debe ser mantenible y actualizable.

Simplemente no podemos exigir el arranque de concreto y trabajar a través de largos procesos de planificación para cada mejora de nuestra infraestructura de la ciudad. La tecnología se mueve demasiado rápido. Las ciudades necesitan estandarizar la ciudad inteligente de la calle “rack de servidores”.

La infraestructura desplegada también necesita anticiparse al mantenimiento y administrar actualizaciones y futuras extensiones. Eso requerirá ciertamente una previsión técnica, pero nuevos acuerdos con municipios y sindicatos ayudarán a definir las normas operacionales y los subsidios.

# 8: APIs y desarrollo de terceros 

Con caché distribuido y computado viene la cuestión natural de las plataformas de desarrollo para terceros. Los proveedores inteligentes de tecnología de la ciudad, en asociación con el liderazgo municipal y con la seguridad en mente, deben identificar maneras de exponer cuidadosamente el acceso a los recursos, datos y API para crear nuevas inteligencias, aplicaciones y experiencias.

Ninguna empresa tiene el monopolio de la innovación. Incluso Steve Jobs no podría haber previsto la diversidad de aplicaciones que surgieron de la plataforma del iPhone. Apple se basó en terceros y en una amplia base de talento para desarrollar aplicaciones como Instagram, Lyft y Airbnb, aplicaciones que no se podían imaginar el día del lanzamiento del primer iPhone. Por supuesto, no podemos simplemente crear una ciudad inteligente “app store” que permite a los desarrolladores autopublicarse. Debemos centrar nuestra atención en los procesos de aprobación avanzada para determinar con seguridad y rapidez qué es lo que se publica en el ambiente de “producción” de nuestras calles.

# 9: Interfaces de usuario 

Con dispositivos de consumo, estamos en una trayectoria para interfaces de cable (PC) a inalámbrico (smartphone) a ambiente (Alexa de Amazon). Del mismo modo, las ciudades realmente inteligentes convertirán los espacios públicos en interfaces. Las ciudades inteligentes definirán estrategias en torno a las interacciones “ambientales” a través de la voz y la realidad aumentada. Se trata de un futuro de ciudades inteligentes como espacios interactivos, y vale la pena señalar que la idea de que “el espacio se convierte en la interfaz” tiene profundas implicaciones para los arquitectos y urbanistas.

# 10: Mejor diseño 

Históricamente, la infraestructura municipal y de servicios públicos ha tendido hacia un diseño poco atractivo – utilitario, por definición. Podemos y debemos hacerlo mejor para que la infraestructura pública que apoya nuestra vida cotidiana sea hermosa, inspiradora y atractiva. Los smartphones no encendieron su trayectoria de cohete-nave en la adopción o la capacidad hasta que el diseño del producto encendió la chispa de la inspiración y de la imaginación. No nos daremos cuenta de todo el potencial de las ciudades inteligentes hasta que el diseño cambie las actitudes, la adopción y la aceleración.”

Fuente: readwrite