¿El Internet de las cosas es el talón de Aquiles de Gafa?

Escriben: LUDOVIC LE MOAN / presidente de IoT Valley/ PIERRE-OLIVIER BESSOL / vicepresidente de IoT Valley

EL CÍRCULO / PUNTO DE VISTA: nos condenamos al fracaso si intentamos evitar a los gigantes digitales. Intentemos en cambio, en Francia y en Europa, desafiarlos en un área donde hemos desarrollado conocimientos específicos: el IoT.

Muchas son las voces en Francia y Europa que están preocupadas por el dominio indiviso de los nuevos maestros del mundo digital: el Gafa estadounidense y el BATX chino. Para muchos, la causa es visible. El avance tecnológico que estos nuevos ogros han tomado en su campo parece irrecuperable, su fortaleza financiera es de cientos de miles de millones de dólares y hablan casi en igualdad de condiciones con los Estados. Como prueba, si realmente lo necesitara, la valoración bursátil de Apple y Amazon es sustancialmente equivalente al PIB de Francia.

Todo esto es en parte cierto, pero solo en parte. A condición de que demos prueba de ser creativos, visionarios y audaces, podemos encontrar nuestro camino e inspirar a los líderes digitales globales. Esto requiere sobre todo pensar fuera de la caja sin intentar duplicar lo que se hace en los Estados Unidos o China. Nos condenamos de antemano al fracaso si intentamos contrarrestar a Google y Facebook de manera frontal haciendo lo mismo que ellos, pero peor que ellos.

Oportunidad de liderazgo

Es posible desafiar significativamente a todos estos gigantes, siempre que encuentren su talón de Aquiles. Para esto necesitamos reflexionar, ser lo suficientemente audaces como para inventar otras formas de ser, crear, administrar y confiar en nuestras fortalezas.

El Internet de las cosas (IoT) es una de las áreas en las que hemos desarrollado conocimientos específicos. Europa y Francia, en particular, tienen una verdadera oportunidad de liderazgo en este mercado. Esto obviamente no quiere decir que los Gafa están ausentes. Google y Amazon, por nombrar algunos, han desarrollado productos de tecnología de calidad en el campo de los objetos conectados. Pero más allá del efecto del gadget, todavía es difícil identificar los usos que harían que estos objetos fueran realmente útiles o incluso esenciales para sus usuarios.

El sector de IoT requiere una atención particular a los detalles que faltan en los gigantes digitales más posicionados en los mercados masivos. Este conocimiento de precisión es esencial para mejorar continuamente los “procesos”, la facilidad de uso y los ahorros realizados (ya sea monetarios o energéticos). Es lo que permite que las empresas de nueva creación en el ecosistema de IoT trabajen en el valor agregado que aportan a sus clientes y, por lo tanto, se diferencien de Gafa y BATX.

Tecnología controlada

El diablo está acurrucado en los detalles, tal vez haya una brecha que explotar para sacudir la fortaleza. Sobre todo porque el momento es propicio para llevar esa visión, mientras que el IoT ha entrado en una nueva etapa de madurez. Después de una primera fase experimental y el despliegue de sensores y redes, sabemos que estas tecnologías funcionan a gran escala, y que la cantidad de objetos conectados aumenta cada día considerablemente.

Ahora que las apuestas tecnológicas están bajo control, el problema que tenemos que responder no es tanto saber cómo recopilar datos, sino qué uso hacer y cómo darle valor.

El desarrollo del IoT ahora pasa por proyectos enfocados en usos y problemas comerciales, lo que permite al usuario transformar su modelo, acelerar, trabajar de manera diferente, ser más eficiente y más productivo. Es precisamente aquí donde se pueden crear nuevos espacios para generar futuros campeones. Ya hay muchos ejemplos de aplicaciones, desde bicicletas hasta medidores de electricidad conectados, desde el rendimiento energético de las oficinas hasta el rastreo de contenedores en el transporte de mercancías.

Inventar nuevos servicios

Depende de nosotros avanzar y estimular la dinámica de la creatividad que nos permita enfrentar este desafío. La respuesta puede tomar muchas formas y ser muy simple. ¿Por qué no imaginar un portal de datos desarrollado por una plataforma de IoT, desde la cual se crearían una multitud de nuevos servicios?

Podría, por ejemplo, rastrear la ubicación y los datos de autonomía de una bicicleta eléctrica después de su uso para asegurar una carga óptima. O publicar las eficiencias de los paneles solares para trabajos de mantenimiento o reparación. Es una idea entre otras. Depende de nosotros luchar con nuestras propias armas para inventar oportunidades y conquistar el lugar que nos corresponde en el nuevo mundo digital.

Ludovic Le Moan es presidente de IoT Valley y Pierre-Olivier Bessol es vicepresidente.

Fuente: Les Echos

Texto traducido del francés