¿Cómo se puede utilizar el Internet de las Cosas (IoT) para monitorear a las personas mayores?

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Fuente: HIT Consultant / Escribe: Ajay Rane, vicepresidente de desarrollo de ecosistemas globales, Sigfox

Las órdenes de confinamiento relacionadas con la pandemia de COVID-19 han exagerado la exclusión social y la soledad de muchas personas mayores y vulnerables, aumentando así sus posibilidades de experimentar complicaciones de salud críticas. Esta tendencia, combinada con cambios sociales que incluyen una vida intergeneracional reducida, una mayor movilidad geográfica y comunidades menos cohesionadas, ha colocado a los ancianos en mayor riesgo de quedar aislados y, en consecuencia, en peligro.

Afortunadamente para las personas mayores en cuarentena o que viven solas, la tecnología puede ayudar a detectar y alertar a los cuidadores, profesionales de la salud o miembros de la familia sobre los cambios de comportamiento de las personas mayores, lo que puede prevenir problemas graves.

De las soluciones disponibles, IoT se encuentra en una posición única para permitir que los cuidadores respalden el bienestar de las personas en riesgo cuando otros no pueden estar a su lado. Al rastrear indicadores clave de salud como la deshidratación y desnutrición y cambios de comportamiento como la disminución de la movilidad, los monitores habilitados para IoT reducen las admisiones hospitalarias de emergencia y permiten que los ancianos permanezcan en sus hogares más tiempo de manera segura.

Detección preventiva de caídas

Las caídas, que se vuelven más frecuentes con la edad, son la segunda causa principal de muerte por lesiones accidentales o no intencionales en todo el mundo. Por tanto, las acciones de prevención de caídas deben realizarse tanto en el domicilio como en los centros asistenciales. Registrar incidentes, identificar factores de riesgo (individuales y ambientales) y resaltar las medidas preventivas y correctivas son pasos críticos en la prevención, predicción y detección de caídas. Y todos se pueden lograr con IoT.

Con las tecnologías convencionales de detección de caídas, una persona debe usar o llevar el dispositivo y presionar un botón al caer. Si la persona no se encuentra bien pero no se ha caído, no se informa nada, por lo que es importante monitorear el malestar por otros medios, como un algoritmo que detecte un cambio en el bienestar general del paciente.

Al usar sensores de IoT para este propósito, los proveedores de atención médica pueden rastrear el progreso durante períodos de tiempo más largos (días o meses) y determinar si la salud de un individuo se está deteriorando, lo que los pone en riesgo de sufrir caídas en el futuro. Con este conocimiento, los cuidadores pueden intervenir y brindar mayor atención antes de que ocurra cualquier lesión.

Mantener a los ancianos en sus hogares por más tiempo

Cuando se utilizan junto con los servicios de teleasistencia, las soluciones de IoT también pueden ayudar a asegurar a las familias que sus seres queridos están seguros viviendo solos al transmitir información crítica que indica un deterioro de la salud para que las señales de alerta temprana no pasen desapercibidas.

Empresas como SeniorAdom y Vitalbase ya han desarrollado soluciones de asistencia remota basadas en tecnología IoT, que incluyen varios sensores de detección de movimiento, colgantes de geolocalización y muñequeras. Estas soluciones están diseñadas para detectar automáticamente cualquier cambio de comportamiento potencial debido a una caída, debilidad física o deterioro cognitivo (por ejemplo, enfermedad de Alzheimer).

Estas innovadoras soluciones permiten proteger mejor a la población anciana anticipándose a los riesgos y actuando rápidamente en caso de emergencia. Con un algoritmo de autoaprendizaje y una caja inteligente conectada de forma inalámbrica a los sensores instalados en el hogar, SeniorAdom puede detectar una situación potencialmente crítica o anormal y advertir a los cuidadores o familiares. Los sensores de movimiento y los sensores de puerta abierta / cerrada de SeniorAdom aprenden las actividades diarias de la persona monitoreada para “volverse inteligente” en sus hábitos diarios. Como resultado, los sensores pueden detectar y enviar alertas sobre cualquier cambio en las actividades, lo que podría indicar un problema.

Cómo funcionan los sensores

Al operar en una red 0G, que está optimizada para transmitir con frecuencia pequeñas cantidades de información a grandes distancias, los sensores habilitados para IoT detectan las condiciones y el movimiento de los dispositivos conectados y nunca recogen información personal. Además, estos dispositivos consumen una energía mínima en una red 0G y, por lo tanto, admiten comunicaciones a un costo muy bajo. Esto significa que las familias pueden recibir una atención eficaz sin un alto precio.

Los dispositivos que se ejecutan en otras redes, como el celular, también pueden usar una red 0G como respaldo para garantizar que los usuarios del dispositivo tengan una supervisión constante y que las personas vulnerables puedan comunicar sus necesidades de salud de inmediato. Por ejemplo, Vibby OAK de Vitalbase, un detector de caídas automático que se lleva en la muñeca o el cuello, se conecta a un dispositivo móvil celular pero usa una red 0G cuando no hay conectividad primaria, ya sea porque el usuario no está cerca de un teléfono o porque no hay conectividad celular de red. En las instalaciones sanitarias, el dispositivo puede interactuar con todos los sistemas de llamadas a enfermeras existentes para alertar al personal médico cuando surge un problema.

Al optimizar los dispositivos de detección de caídas automáticos e intuitivos con IoT, los adultos mayores pueden vivir de manera más independiente y mantener la autonomía. La capacidad de monitorear de forma remota a las personas mayores, recibir alertas en caso de emergencias, predecir problemas en función de las señales de alerta temprana e intervenir de manera proactiva ofrece tranquilidad tanto a los proveedores de atención médica como a las familias de las personas mayores.